Moisés tiene diez años, a los seis meses supo que era alérgico a la lactosa y luego vinieron el huevo, la fructosa o las legumbres. Hasta el contacto y la inhalación de estos alérgenos pueden producirle urticaria o broncoespasmos. Por eso la higiene es fundamental. Los casos se han disparado, porque el sistema inmunológico sufre más agresiones debido al excesivo procesamiento de los alimentos y a la contaminación, entre otros factores.
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